El Pecado y el Sacrificio

          por el Pecado

 

"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él" (2 Corintios 5:21, R.V.)

 

"Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, como un sacrificio por el pecado, condenó al pecado en la carne" (Romanos 8:3, R.V. y margen).

 

De todas las correcciones menores hechas por los revisores del Nuevo Testamento, ninguna es más aceptable que la de Romanos 8:3.

 

En este breve pasaje se incluyen las doctrinas de que el pecado es un componente de la organización carnal; que nuestro Señor estaba constituido en su naturaleza física en esta semejanza (compare 1 Corintios 15:49; que fue sacrificado como un sacrificio por el pecado, y que en vista de que este sacrificio fue de un Santo que no cometió pecado alguno, no obstante "murió al pecado" (Romanos 6:10), el pecado fue condenado en la naturaleza humana y así pudo ser quitado de ahí--en la persona del Salvador resucitado--con plena satisfacción de la justicia de Dios.

 

Algunos traductores y expositores no han mostrado la misma sabiduría y conocimiento que los revisores, pero se han permitido insertar la frase "sacrificio por el pecado" en muchos pasajes donde el original no lo justifica. Antes de que demos ejemplos mostraremos en qué se basa su acción.

 

Somos dado a entender que el "pecado" y el "sacrificio por el pecado" son lo mismo en el hebreo del Antiguo Testamento. Estos traductores, por lo tanto, suponen que se aplica la misma regla al griego del N. T. ; y ahí están sus errores.

 

En estos casos, el griego para "pecado" es hamartia. Los traductores de la Septuaginta, enfrentados a la necesidad de traducir claramente al griego lo que podría ser dudoso si se traducía literalmente, usaron la frase peri hamartias (en  relación con el pecado) para indicar "sacrificio por el pecado". En  consecuencia, donde no usaron esta frase, sino que vertieron el hebreo con hamartia, ellos dejaron en claro que en tales pasajes se referían al "pecado". A veces uno es dirigido a Oseas 4:8 como el lugar donde "pecado" significa "sacrificio por el pecado", pero la Versión Revisada (en inglés), respaldada por la Septuaginta, deja suficientemente claro que los sacerdotes "del pecado de mi pueblo comen", es decir, ellos hacían de los pecados una fuente de ganancia, como la Iglesia Romana.

 

Por su uso en la Septuaginta, peri hamartias llegó a ser la expresión común y adecuada en griego, tal como "sacrificio por el pecado" lo es en castellano, mientras que hamartia se continuó usando para "pecado". Los revisores estaban, por lo tanto, abundantemente justificados en su corrección en Romanos 8:3, y dondequiera que ocurra la frase peri hamartias. Ejemplos de esta frase en la Septuaginta se hallan en Números 7:16, y en Salmos 40:6, y en el griego del N.  T. en Gálatas 1:4 y Hebreos 10:6, 8, 18, 26, así  como Romanos 8:3.

 

Entonces, el intento de forzar sobre hamartia un significado que no corresponde ha de ser  condenado, y el consecuente esfuerzo por imponer significados injustificados se debe rechazar. Ejemplos son: Hebreos 9:28*, "Aparte del pecado", vertido equivocadamente en la traducción de Young como "Aparte de un sacrificio por el pecado", y el primer versículo en el encabezamiento de este articulo. *(Versión Revisada).

 

La fuerza de este último pasaje se halla en la antítesis entre el pecado y la justicia; que Jesús estaba, aunque sin pecado, constituido según nuestra naturaleza pecaminosa a fin de que, por medio de él, "llegásemos a ser participantes de la naturaleza divina"; la errónea traducción "hecho un sacrificio por el pecado" (Emphatic  Diaglott, etc.), obscurece la antítesis y debilita el pasaje como testimonio de la naturaleza de nuestro Señor. Es de esperarse que estas observaciones puedan ayudar al correcto entendimiento de la Palabra de Verdad.

W.J.Y. 'The Christadelphian', 10 de noviembre de 1913.

 

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