LAS ENSEÑANZAS DEL MORMONISMO EXAMINADAS

A LA LUZ DE LA BIBLIA Y DE LA HISTORIA

 

                                                  (1) UN ENFOQUE BÍBLICO E HISTÓRICO - ¿Egipcio Reformado?

                                                      

     Como Harris quería una prueba de que la historia del ángel y las planchas de oro era un asunto que provenía de Dios, el astuto Smith comprendió que algo había que hacer, de otro modo no tendría los fondos necesarios para hacer imprimir su manuscrito. Por consiguiente, entre diciembre de 1827 y febrero de 1828, preparó una hoja con caracteres que asemejaban una escritura antiquísima, que él denominó 'egipcio reformado', y añadió su 'traducción' de estos caracteres al idioma inglés. Así que cuando Harris fue a visitarlo, en febrero de 1828, él estaba preparado para echar a andar su plan. Precisamente, cuando Harris vio la hoja con la escritura 'antigua', pidió a Smith que lo autorizara a llevarla a la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York, para hacerla examinar por gente docta en lenguas antiguas. Obviamente, fue autorizado, así que Harris viajó a la ciudad de Nueva York y presentó los caracteres a dos profesores de lenguas antiguas. A su regreso, dio cuenta a Smith del resultado de su viaje:

 

"Fui a la ciudad de Nueva York y presenté los caracteres que habían sido traducidos, así como su traducción, al profesor Charles Anthon, célebre caballero por motivo de sus conocimientos literarios. El profesor Anthon manifestó que la traducción era correcta y más exacta que cualquiera otra que hasta entonces había visto del idioma egipcio. Luego le enseñé los que aún no estaban traducidos, y me dijo que eran egipcios, caldeos, asirios y árabes, y que eran caracteres genuinos. Me dio un certificado en el cual hacía constar a los ciudadanos de Palmyra que eran auténticos, y que la traducción de los que se habían traducido era exacta. Tomé el certificado, me lo eché en el bolsillo, y estaba por salir de la casa cuando el Sr. Anthon me llamó, y me preguntó cómo llegó a saber el joven que había planchas de oro en el lugar donde las encontró. Yo le contesté que un ángel de Dios se lo había revelado.

 

Él entonces me dijo: 'Permítame ver el certificado'. De acuerdo con la indicación, lo saqué del bolsillo y se lo entregué; y él, tomándolo, lo hizo pedazos, diciendo que ya no había tales cosas como la ministración de ángeles, y que si yo le llevaba las planchas, él las traduciría. Yo le informé que parte de las planchas estaban selladas, y que me era prohibido llevarlas. Entonces me respondió: 'No puedo leer un libro sellado'. Salí de allí, y fui a ver al Dr. Mitchell, el cual confirmó todo lo que el profesor Anthon había dicho, respecto de los caracteres así como de la traducción" ("La Perla de Gran Precio", José Smith--Historia, vs. 64-65).

 

     Cuando el profesor Anthon fue informado de la versión que dio Harris de esa entrevista, y del uso que estaban haciendo de ella Smith y sus colegas, declaró:

 

"Toda esa historia de que yo haya afirmado que la inscripción mormona eran jeroglíficos en egipcio reformado, es absolutamente falsa [...]. El papel contenía de todo menos jeroglíficos egipcios". (Carta de Charles Anthon, fechada el 17 de febrero de 1834; citada por el historiador mormón B. H. Roberts en su Comprehensive History of the Church, vol. 1, p. 103, 1930).

 

     Además del hecho irrefutable de que el profesor Anthon negó la versión de Harris y Smith, es imposible que él hubiese dicho lo que se le atribuye porque:

 

En el Libro de Mormón se declara que los anales nefitas fueron escritos en "egipcio reformado", y que "ningún otro pueblo" conocía su lengua. Por ese motivo, el Señor "ha preparado los medios para su interpretación" (Mormón 9:32-34), es decir, el Urim y Tumim (José Smith--Historia 1:35).

 

    Pues bien, si sólo José Smith--y con la ayuda del Urim y Tumim--podía leer y traducir las planchas al inglés, ¿cómo pudieron los profesores Anthon y Mitchell, sin pretender inspiración divina, y sin Urim y Tumim, afirmar que "la traducción era correcta", y  que los caracteres "eran genuinos"?

 

Y si las planchas estaban escritas en egipcio reformado, ¿cómo es posible que el profesor Anthon haya afirmado que el papel que se le mostró contenía caracteres "egipcios, caldeos, asirios y árabes"?

 

     Todo esto indica que la versión de Harris, respaldada por Smith, e incluida en un libro canónico de los mormones, es falsa. Incluso, algunos prominentes líderes mormones han puesto en duda la versión Harris/Smith. Por ejemplo:

 

"Ni el profesor Anthon ni ningún otro hombre podía leer los caracteres. Aun hasta la fecha, el idioma de las planchas sigue siendo un misterio [...]. Aun cuando hubieran sido muy parecidos a los jeroglíficos egipcios ordinarios, es muy improbable que el profesor Anthon los pudiera haber leído, ya que ese idioma escrito era muy poco conocido y ningún estadounidense era docto todavía en la lectura del mismo" (William E. Berrett, "La Iglesia Restaurada", p. 31, 1974).

 

Milton R. Hunter y Thomas Stuart Ferguson tampoco parecen haber creído en la versión Harris/Smith acerca de la entrevista con el profesor Anthon, por cuanto escribieron: "Anthon no conocía el idioma egipcio, mucho menos el egipcio silábico modificado en que se escribió el Libro de Morón. Por lo tanto, él no era competente para identificar la trascripción" ("Ancient America and the Book of Mormon", p. 10, 1950).

 

El apóstol mormón Orson Pratt declaró que los caracteres transcritos por José Smith, y que Harris mostró al profesor Anthon "era una escritura sellada para el docto profesor; él no podía descifrar el lenguaje aborigen de la antigua América" ("Divine Authenticity of the Book of Mormon", p. 295).

 

Su hermano Parley P. Pratt era de la misma opinión:

 

"El Sr. Smith transcribió y tradujo fielmente algunos de los caracteres originales, los cuales, con su traducción, llevó un caballero llamado Martín Harris a la ciudad de Nueva York, donde se los presentó a un erudito caballero llamado Anthon, quien profesaba ser muy versado en muchos idiomas, tanto antiguos como modernos. Él los examinó, pero no pudo descifrarlos correctamente".

 

El erudito mormón Sidney B. Sperry reconoció que "nadie, excepto el profeta José Smith, ha podido traducir la trascripción Anthon. Si modernos estudiantes de los egipcios no pueden hacerlo--al menos no han podido--es demasiado creer que el profesor Anthon pudo" ("The Problems of the Book of Mormon", p. 60, 1964).

 

     Después de su entrevista con el profesor Anthon, Harris regresó preocupado y un tanto escéptico, llegando incluso a dudar que siquiera existieran las planchas de oro. Es cierto que él había sopesado una caja que supuestamente contenía las planchas, pero no se le permitió abrir la caja para verlas. Tuvo que suponer que realmente se trataba de las planchas de oro.

 

     Smith trató de tranquilizarlo, prometiéndole que si era suficientemente humilde, se le concedería que "mire las cosas que desea ver" (D. y C. 5:24). Lo que Harris deseaba ver eran las planchas. De modo que Smith se las arregló para presentar a Harris un conjunto de planchas, que probablemente alguien fabricó conforme a sus especificaciones.

 

     De modo que para reforzar la tambaleante confianza de Martín Harris en la historia del ángel y las planchas, le permitió que le ayudara en la tarea de "traducirlas", actuando como su amanuense.

 

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