Colosenses 1v15-20 - "la imagen del Dios invisible”

 

         Colosenses 1:15-20 – “Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación”.

 

 1. Los hombres vieron a Jesucristo, pero “a Dios nadie le vio jamás” – Juan 1:18 (compare 1 Timoteo 1:17; 6:16). Jesucristo reveló la “gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). En Colosenses 1:15 “el primogénito de toda creación” se refiere a la creación espiritual; Jesucristo es “el primogénito de entre los muertos” (v. 18) y “el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29). Hebreos 12:23 habla de “la asamblea y la ecclesia de los primogénitos”. En Apocalipsis 5:9-14 vemos a todo ser viviente de esta nueva creación alabando a Dios en Cristo. Esta época pronto ha de amanecer después del regreso de Cristo. Aún existe la oportunidad de ser incluido en este bendito número, pero el tiempo se está acabando rápidamente.

 

2.  La palabra traducida como “por” (v. 16 – primera aparición & v.17) se traduce como “en” (v. 12, 14, 18, 19, 22 (1° aparición). Así que también debería traducirse como “en” en los lugares ya señalados. La palabra traducida como “por” (v. 16 – 2° aparición) debería traducirse como “por medio de”. La obra de Cristo se extendía tanto hacia atrás  como hacia delante, compare Hebreos 9:14, 15. Fácilmente reconocemos la figura retórica que se emplea en Apocalipsis 13:8 donde leemos acerca “del Cordero Que fue inmolado desde el principio del mundo”. Él es el fulcro sobre el cual gira el eterno propósito de Dios, y por medio del cual se llevará a cabo la salvación de los redimidos, tal como se muestra claramente en Colosenses 1.

 

3. Los términos “cielo” y “tierra” que se mencionan en estos versículos son los cielos y la tierra simbólicos de esta nueva creación espiritual.

 

Los términos “cielo(s) y “tierra” se usan en la Biblia en un sentido simbólico. Así es en Deuteronomio 32:1 - “Escuchad, cielos, y hablaré; y oiga la tierra las palabras de mi boca”. Pero, ¿estaba Moisés hablando las palabras de Dios al aire y al suelo? ¡No! Deuteronomio 31:30 nos dice – “Entonces habló Moisés a oídos de toda la congregación de Israel las palabras de este cántico hasta acabarlo”. En la simbología bíblica los “cielos” son los gobernantes y los sacerdotes, etc., es decir, aquellos que se hallan en posiciones de poder. La “tierra” son aquellos sobre los cuales éstos gobiernan, es decir, la gente común. Este entendimiento nos da la llave para discernir diversas profecías, especialmente en el Apocalipsis, el cual es un libro de símbolos. Y así, en armonía con el Deuteronomio, Isaías 1:2, 4, 10, 21, 23 muestra que la nación entera se hallaba en una situación de pecado, y se le llamó “cielos” y “tierra”.

 

La constitución mosaica llegó a ser “el primer cielo” en la simbología de la Biblia, acerca de la cual Pablo testificó que “perecerían”, que serían “sacudidos”, y al igual que “el nuevo pacto… se dio por obsoleto y envejeció”, y cuando Pablo escribió a los hebreos, ese pacto estaba a punto de “desaparecer” (Hebreos 1:10-12; 12:26, 27; 8:13). Pedro también predijo acerca de este tiempo en su 2° epístola, cap. 3:10-13. Note cuidadosamente que él escribe referente a “los cielos y la tierra que existen ahora (v. 7), es decir, en sus días, y éstos eran los mosaicos. Es obvio que “el mundo” que existía (en el tiempo del diluvio) “pereció anegado en agua” (v. 6), es igualmente simbólico. Los “cielos y la tierra” mosaicos habían de ser reemplazados poco después por “cielos y tierra” gentiles en el año 70 d.C. cuando la Constitución mosaica fue “deshecha” (v. 12).

 

Es en la continuación de este tiempo en el que vivimos ahora. Pero Pedro nos dice (y esto se aplica a nosotros en el presente además de sus oyentes de su época) que “nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia” (v. 13). Éste será “el tercer cielo (simbólico)” del cual Pablo escribe en 2 Corintios 12:1-4. Cumplirá las palabras de Isaías 65:17-25 referente a “nuevos cielos y nueva tierra”, cuyo tema central incluye a Jerusalén y a futuras bendiciones. También se le denomina “paraíso” (que significa un huerto, compare Isaías 51:3… que de hecho será “el huerto de Edén restaurado, Génesis 2:15) y Jesús llama “paraíso” al reino en Lucas 23:43 – haga enlace con ‘mortal’ – página 2.

 

Hay sólo un cielo literal y sólo una tierra literal. Y así Salmos 115:16 declara: “Los cielos son los cielos de Yahvéh; pero ha dado la tierra a los hijos de los hombres”. Siempre podemos distinguir los mensajes literales de los simbólicos por medio del contexto. Y "la tierra (literal) (a diferencia de la simbólica) permanece para siempre" (Eclesiastés 1:4).. "Yahvéh ... que puso los cimientos de la tierra, que no se debe quitar para siempre" (Salmo 104:1,5) .. "Tú afirmaste la tierra, y persevera" (Salmo 119:90).. "Yahvéh..formed la tierra y la hizo; sino que se puso en orden, creó no en vano, sino que la formó para ser habitada" (Isaías 45v18). Para una explicación del Monumento Nombre de Dios  'Yahvéh' enlace a 'El Yahvéh-Nissi Altar' (inglés).

 

4. El versículo 17 Colosenses 1 debería traducirse así: “Y él es sobre todas las cosas, y en él consisten todas las cosas”. La palabra griega ‘pro panton’ que aquí se ha traducido como “ante todo”, se ha vertido “sobre todas las cosas” en los otros dos únicos casos en el N. T., es decir, en Santiago 5:12 y 1 Pedro 4:8. Éste es simplemente otro ejemplo de traducción sesgada e incongruente, donde los apóstatas “eruditos” estimaron que podían adoctrinar a los lectores. Compare otros ejemplos en las páginas sobre el ‘espíritu’ y el ‘diablo’, etc.

 

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